martes, 14 de noviembre de 2006

NO VALE LA PENA EL SUEÑO SI LA REALIDAD NOS VALE

Busco un lu9ar donde recostarme con libertad de ser real y de ser sueño. Donde no sean necesarias credenciales de poeta para declarar a 9ritos el tiempo en mis ojos.
Hoy en este difícil tránsito en silencio en que me siembro a mi misma, deseo un río en mis pies desbordándose rumbo arriba, mojándome el viejo vestido de piel de Luna.
Quiero pensarme la que olvido y la que aún no conozco, porque sí, también es momento de colar los propios días: el viento que dejaron los queridos, las queridas, la mirada del que no nombro porque no le pude nombrar amor, la marea ebria, la soledad amada. Todo aquello que, supon9o, debe res9uardarse.

Los días terminan en la fosa común de la memoria y cai9o una vez más fati9ada de silencio; cíclica mujer.
Buscaba san9re y vuelvo a ver a mi 9ente abonando la historia oculta, cerca la huelo, bajo mis pies que pedían a9ua encuentro nuestra herida tierra acostumbrada a comerse sus propias flores.
Mientras yo cai9o dentro de mi casi insostenible estática, mi pueblo hierve dentro de sí en una asfixia de injusticia y mierda venida de políticos circenses.
Hay más que decir, demasiado más. Sólo cuestiono si este podría ser el punto entre la realidad y el sueño.

martes, 24 de octubre de 2006

UN POCO PLANTA

Roer los días, vivir mis días, construírme, parirme de la cama de la indiferencia. ¿Qué puedo decir? mis sentidos están abiertos y libres pero mis personajes pre9untan, me miran, encerrados en el pequeño espacio de mi cráneo quieren saber toda mi in9enua historia, car9an conmi9o la vida y hablamos por horas secretamente. Afuera el hastío, o el sólo caminar, suponer. Ya el deseo no está conformado correctamente como para ser una opción, sólo suponer.
Al9o que también supon9o es que vivo, porque esas raras sensaciones narradas en la ventana del mundo en ocasiones lle9an a tocarme.
Pero esta vez mi canal sensitivo si9ue abierto y sur9e la infeliz idea de no morir pronta y tranquilamente.
¿Y aquí qué? los que amo caminan con la cara del diario sobre mí que estoy tirada, anónimamente dispersa, me levantan maliciosos para que comience a roer el día. La que me acompaña quiere que viva como su ven9anza porque estoy seca. El que amo quiere al mundo en que no existo. Aunque (otra vez en voz baja) confieso que soy capaz del odio más tierno.
Que al9uien me acuchille, lue9o que al9uien reconozca mi cuerpo o mejor, lo desconozca. Que me apuntalen a una planta, uniendo también nuestros pulmones, nuestros ojos, nuestra san9re y savia y que se me permita secarme por completo.

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Poema prestado

Haré una excepción y pondré al9o de un poeta llamado Rodolfo Bucio, porque es lo ke me podría cuestionar hoy si no sujeto fuerte mi corazón que eleva este pesado viento.








¿Será esto la muerte? Recuerdo las historias dormidas. El ronrroneo del 9ato (¿real?) me trae olores, flores, sinécuras. Quiero quedarme quieto, no mirar otra vez por las ventanas de mi alma. Sí, recuerdo cuando hablaba, cuando las palabras si9nificaban al9o para mí. Ahora 9uardo silencio, me enconcho. Creo que ya no existo. ¿Esto es la muerte?












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Dormir

Dormir es al9o reparador y necesario para el cuerpo, es al9o normal que todos hacemos pero hay ocasiones en ke las connotaciones son muy diversas. En al9una época de mi vida, ya no pude car9ar más y no era posible levantar mi cuerpo así ke dormía y dormía y era un manera de estar a salvo del mundo.

Dormir. La evasión momentánea para la cobardía. Soñar...con todo el cuerpo. Inmovilizarse casi. Encerrarse en la piel.

Sin asirse, abrazar suave a la oscuridad tranquila. Irse de akí.
Dormir, leer, dormir, leer, dormir.

¿Me voy a curar? ¿estoy enferma?

Dormir y comer
quiero tra9arlo todo atropelladamente. asquerosamente. es preciso vomitar el mundo. sentirlo en el estóma9o y pensarse llena, harta torpe indispuesta.

Y el sueño prolon9arlo hasta las 12 o la una, así nos ahorramos bastantes horas indeseadas.